Capítulo
2: La gestión de la era industrial y científica
-La industrialización hace que técnica
rime con organización. Las utopías de la comunidad universal y de la sociedad
descentralizada acompasan el avance de las redes de comunicación.
-La alianza entre industriales y sabios
positivos instaura un modo inédito de gestión, orientado no ya hacia el
“gobierno de los hombres” sino hacia la “administración de las cosas”.
-Las ciencias del individuo calculable
explosionan a lo largo de las dos últimas décadas del siglo XIX.
Capítulo
3: La aparición de las máquinas informáticas
-Con la intensa movilización de los
recursos científicos, las máquinas inteligentes inician su despegue en el
transcurso de la Segunda Guerra Mundial.
-Los informáticos empiezan a desarrollar
su propio discurso sobre los sistemas, la comunicación y el control. El
ordenador adquiere su verdadero sentido de “máquina universal”. La tecnología informacional en sí se convierte en el primer
teórico del poder aéreo.
-Think tank o cajón de ideas.
-Al alinearse con la teoría de la información,
la lingüística estructural, ciencia- guía en los años sesenta, pretende ofrecer
a las ciencias sociales un modelo que les permita conquistar una identidad y
una legitimidad similares a las de las ciencias exactas. El lenguaje como
sistema define la sociedad como sistema.
-La vaguedad que rodea la noción de información
también nimbará la de “sociedad de la información”. Se acentuará la tendencia a
asimilar la información como un término procedente de la estadística y a no
querer ver información sino allí donde hay un dispositivo técnico. De este modo se implantará un concepto
meramente instrumental de la sociedad de la información.
-Las desigualdades en la velocidad de las
comunicaciones llevan a la constitución de “monopolios de información” que son,
a la vez, instrumento y resultado del dominio político.
-McLuhan introduce la noción de aldea
global: una noción que entroniza el vocabulario de lo global, hasta entonces
reservado a la estrategia militar, en el ámbito civil, y que está llamando a
convertirse en tópico y dar la vuelta al mundo, especialmente a partir de la
década de los ochenta del siglo XX.
Capítulo
6: La sociedad global de la información: un evite geopolítico
-El paradigma tecnoinformacional se ha convertido en el
pivote de un proyecto geopolítico cuya
función es la de garantizar la reordenación geoeconómica del planeta en torno a
los valores de la democracia de mercado y en un mundo unipolar. El horizonte
planetario condiciona las formas y manifestaciones de protesta contra el orden
mundial en gestación.
-El soft power es la capacidad de
engendrar en el otro el deseo de aquello que usted quiere que desee, la
facultad de llevarle a aceptar normas e instituciones que producen el
comportamiento deseado.
-Los discursos apologéticos sobre la
sociedad de la información caracolean entre dos axiomas opuestos: la entrada en
la nueva era de las mediaciones o la salida de esta misma era.
-Horizontalidad, transparencia, fluidez,
flexibilidad, autonomía de los actores, civismo: este pret a penser (listo para
pensar) que se ha tejido en torno al paradigma, definitivamente central, de la
empresa en cuanto propietaria del criterio de iniciativa y de rendimiento, se
apoya, él también, en la creencia en el poder de las tecnologías
informacionales para trastornar de cabo a rabo las relaciones sociales.
-Lo local, lo nacional y lo global
encajan. Se piensa en la concepción, la producción y la comercialización de
forma síncrona. El continente y el contenido, el hardware y el software se
abrazan.
-La noción de red es el nuevo proteo. La
empresa-red se convierte en símbolo del fin de la contradicción entre trabajo y
capital que ha condicionado la era industrial.
-La libertad de expresión ciudadana se ve
obligada a cederle la mano a la “libertad de expresión comercial”, es decir a
dejar paso a la penetración de la market mentality en todos los
intersticios del espacio público.
Valeria, más que un resumen me interesa conocer posición frente a las propuestas del autor
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